Finisterre y Muxía

Los peregrinos que han podido finalizar su camino hasta la supuesta tumba del apóstol Jacobo han llegado de muchas maneras y desde muchas ubicaciones, siguiendo diferentes itinerarios, pero su único objetivo ha sido llegar a la capital de Galicia, Santiago de Compostela, situada en el interior de la provincia de A Coruña.

Algunos de los peregrinos, una vez han conseguido su Compostela, es decir el certificado que se otorga a quién ha finalizado el peregrinaje por motivos espirituales o religiosos, deciden caminar 130 kilómetros extraordinarios  y llegar a dos de los puntos más occidentales de la Península Ibérica: el santuario de Muxía y el Cabo Finisterre, ambos pertenecientes a la comarca gallega de Fisterra y separados por unos 48 km siguiendo nuestro track GPS alineado con la línea de costa.

Que las peregrinaciones se han sucedido hasta los pueblecitos de Fisterra y Muxía está documentado desde el siglo XI, pero se supone que había tradiciones anteriores que llevaban peregrinos hasta estos dos puntos extremos del territorio. Las razones son variadas: era el fin del mundo conocido por la mayoría de los habitantes de Europa, se podía llegar allí siguiente la guía de la Vía Láctea, es un territorio misterioso y salvaje,  poco poblado, y hay leyendas que relacionan la presencia y el entierro del apóstol Jacobo con intervenciones directas de la Virxe da Barca en Muxía  y del Santo Cristo de Fisterra.

En cualquier caso, nuestra ruta de 2.400 km en BTT finaliza en estas dos últimas etapas, que coinciden territorialmente con el final del Camino de Santiago: Ponteceso-Muxía y Muxía-Fisterra.

Muxía

Por una parte llegamos a Muxía desde Ponteceso, si queremos seguir fielmente los tracks de GPS, pero también podríamos acortar camino por carreteras interiores. En Muxía vale la pena visitar el Santuario da Barca e as Pedras, una mezcla católica y pagana de culto inmemorial a la naturaleza. Podemos contemplar unas curiosidades prehistóricas, como la pedra de Abalar y la pedra dos Cadrís, entre otras, y una curiosidad contemporánea: el Monumento a la desgracia del Prestige, hecho que supongo que muchas personas deben recordar después de once años del hundimiento del petrolero y el posterior desastre ecológico para Galicia.

Fisterra

De Muxía a Fisterra, nuestro camino sigue un recorrido costero que lo aleja del Camino de Santiago durante más o menos la mitad inicial, porque resigue los cabos de la costa, pero conecta de nuevo con él en Lires y se aprovecha de algún recorrido ciclable hasta unos cinco km antes de Fisterra, donde se desvía y entra en la población por la parte de San Martiño y no por donde entran los peregrinos, por la playa interior de Langosteira. Del pueblecito de Fisterra ya solamente nos hace falta llegar al Cabo de la Nave y al cabo de Finisterre y habremos finalizado el viaje de costa a costa en bicicleta todo terreno por todo el norte ibérico.

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